P.D.: perdon por la laaaarga lectura, pero os aseguro que merece la pena
Algunas veces he contado una situación que viví en mi vida... pero tratada poco a fondo... solo a una persona le he contado muy a fondo todo lo que experimente un día que jamás olvidare, a mi pareja, a Milgazia. Creo que ya es hora de contároslo también a vosotros... podéis creéroslo o no, pero os lo cuento de todos modos, no busco ni aprobación ni critica, solo el placer de contar algo que para mi es especialmente intimo, y que marco mi vida para siempre, definiendo mi personalidad y lo que hoy en día soy. Todo esto que a continuación os cuento es también el motivo de por que mi fursona es un oso pardo... mas allá de que me gusten los osos, hay un motivo mas sentimental y personal... y todo esto también explica el por qué siento que dentro de mi hay un espíritu de animal, por qué siento que soy un oso pardo de verdad... y por qué soy un furro tan espiritual, casi considerándome un Therian. Por ultimo, he de aclarar que todo esto me sucedió antes de saber nada acerca del furry y también antes de convertirme a la religión celta que ahora profeso.
Una noche, mientras me relajaba con un poco de meditación con música suave de fondo y con barras de incienso quemándose, me sucedió algo que marco mi vida... algo que nunca jamás olvidare. Mientras meditaba... por un momento me sentí como evadido de la realidad y tuve algo que solo se puede describir como una visión. No era un sueño, pues estaba totalmente consciente, aunque con los ojos cerrados, siempre medito con los ojos cerrados. Era consciente de la música que sonaba, del viento que golpeaba la ventana cerrada, y de las dormidas piernas que comenzaban a hormiguearme... pero al mismo tiempo estaba siendo consciente de una especie de realidad alternativa en la que me había visto inmerso... una visión tan real que casi daba hasta miedo.
Me vi a mi mismo caminando por un espeso y cerrado bosque, que por alguna razón me sonaba extrañamente familiar, como si lo conociese como la palma de mi mano... como si hubiese vivido allí. Comencé a caminar a través del bosque, con calma y disfrutando del bello paisaje que se mostraba ante mi. El aroma a bosque húmedo llenaba mis sentidos.
Continué caminando a través del bosque... recuerdo que vi un pequeño arroyo o riachuelo que cruzaba el bosque. Crucé ese arroyo y seguí caminando. Llegué a un claro en el bosque con una piedra de gran tamaño casi en el centro del claro. Crucé el claro y me interne de nuevo en el bosque. A los pocos metros después de internarme de nuevo en el bosque vi a un enorme e imponente oso pardo. Curiosamente no sentía miedo del oso, todo lo contrario... notaba una especie de sentimiento como si ese oso en concreto me sonase extrañamente familiar... y algo me decía que me acercase al oso. Me acerque al oso como si me acercase a un viejo amigo... me puse enfrente de él... el oso miraba fijamente a mis ojos, y yo miraba fijamente a los ojos del oso. Acto seguido toda la escena cambio casi sin darme cuenta... de repente mi forma humana había desaparecido... solo estaba el oso pardo... y ese oso pardo era yo.
Me vi a mi mismo siendo ese oso al que había mirado fijamente a los ojos. Comencé a correr a través del bosque como oso pardo. Fue algo maravilloso... algo casi imposible de describiros con palabras... una enorme sensación de libertad... desde que tuve esa visión ahora me siento en mi “vida real” como si continuamente estuviese atrapado por unos barrotes que no puedo ver... como si me faltase esa libertad que disfrute en aquella visión. Pero no fue libertad todo lo que experimente... también sentí una unión con la naturaleza casi irreal... casi mística... una sensación que creo que los humanos perdimos a lo largo de nuestra evolución. Era como si toda la vida a mi alrededor cobrase un sentido muy importante... como si todo fuera parte de un todo mayor... como si todos fuéramos hermanos... y la madre tierra la madre de todo y de todos. Esa unión con la naturaleza que experimente es otra de las cosas que nunca jamás olvidare.
Después de todo esto un ruido en la “vida real” me saco de ese especie de trance en el que me encontraba... llamaban a la puerta. Maldigo ese momento por sacarme de tan bella visión, de tan hermoso trance... solo deseo que alguna vez en la vida pueda tener la oportunidad de volver a sentir todo esto que os he contado... aunque solo sea una vez mas... antes de que mi humana vida llegue a su fin.

















