por Vbik » 29 Mar 2009, 20:49
Así va la historia de tres palabras...
Erase una vez un alquimista ciego, sordo-mudo que volaba en un dirigible naranja butano con parches turquesa y flecos amarillos. Estaba sentado en su trono cuando pensó en destruir el foro Furry Madrid.
Entonces Atocho agarro por los perenguendengues al malvado alquimista. ¡Ay!, ¡que dolor! grito el alquimista y lo mando a tomar por saco un rato, triste se marchó pero se vengaría de aquel oso y con rencor maquino un plan muy malvado y acabaría con el en cuanto construyera una garra enorme y comprase una maquina de lubricar para darle por tirarselo a la cabeza del oso y mancharle todo de crema agria, de boniato y camarones rojos machacados.
Mientras tanto Atocho en su cueva comía miel tranquilamente el muy goloso, de mil flores era, aunque se puso encima de la taza del water no se ensucio los pies de el gran Dubo que estaba oloroso, entonces el oso se levanto lentamente y dijo al amigo imaginario invisible, el señor Cooper tenia un mini azul y blanco con una orca con espiraculo y un Husky marrón con un collar rojo con un huesito plateado en la punta, que le media casi tres centímetros de diámetro y de veras lo asfixiaba. Entonces dijo esto: ¡Cago en too!, ya no me aguanto mas y me cambio a Linux Ubuntu por que me mola el ñaca ñaca ñaca y bailar conga moviendo el trasero con las manos hacia arriba y pegando grandes saltos. *Pounce* cayo sobre un suelo con algodón de azúcar y se pringo todo el hocico con jarabe de glucosa roja caramelizada y trocitos de azúcar moreno. Pero no podía comerlos por que estaban duros y le dolían las muelas por caries y sensivilidad si se lavara con aguarras, entonces se acordó de todos sus muertos y pensó en que no quedaba leche para su torete en pleno apogeo y extasis, por lo cual...
La certeza no existe.
